Los tambores de guerra retumban por los predios de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (CORAASAN), un rito que se repite cada vez que el sindicato de la institución tiene elecciones, pero que deriva en conflicto porque el principal atractivo de la campaña es la promesa de un nuevo aumento salarial.
Mientras la contienda interna se calienta y los discursos de unos y otros tienen como principal atractivo lo referente a “lograr mayores conquistas para los trabajadores”, todas supeditadas al aumento de salario, en la población hay el temor de que un posible incremento de sueldo se sustente con nuevos aumentos en la tarifa del agua.
CORAASAN es autosuficiente y no recibe ningún tipo de recursos por parte del gobierno central para asuntos de nómina, además de que cuenta con un presupuesto limitado y el 80% de sus ingresos están destinados a gastos de personal.
Esa condición le dificulta corresponder con la demanda del sindicato para lo que no tendría otro recurso que aumentar la tarifa del servicio, medida que iría en detrimento de los usuarios que ya no aguantan un aumento más por ese concepto.
Aunque este diario no logró obtener una reacción del ingeniero Silvio Durán sobre el particular, si maneja la versión de que la administración reconoce que los reclamos son válidos, pero que deben aplicarse periódicamente “siempre en base a la realidad financiera de cada institución y en este momento CORAASAN no cuenta con los recursos suficientes para aplicar el aumento solicitado por el sindicato”.

El actual secretario general de SITRACORAASAN, José Domínguez, acusa a la administración del ingeniero Silvio Durán de supuestamente maltratar a los empleados con lo que denomina “pírrico salario”, razón por la que exige un reajuste de sueldo.
Una parte de la empleomanía ha hecho saber que diciente de las acusaciones que formula Domínguez, las que atribuyen a su interés de asegurar su reelección al frente del gremio.
“Esas son cosas que aquí la vivimos solo cuando el sindicato está en campaña. Y él hace eso porque anda prometiendo proteger a los empleados y conseguirle un nuevo aumento, pero todos sabemos que los protegidos son los 58 delegados oficiales, los hijos y familiares de los dirigentes sindicales”, comentó a el Centinela Digital una empleada que pidió reserva de su nombre.
Informaciones extraoficiales revelan que los niveles de salarios vigentes son satisfactorios en comparación con otras instituciones y que, además, existe un conjunto de beneficios colaterales que la institución ofrece a sus trabajadores y empleados.
Según lo revelado, en su mayoría los empleados devengan sueldos que inician con un salario mínimo de 18 mil pesos, por encima de cualquier empresa privada, además de que reciben beneficios que muy pocas empresas privadas ofrecen.
En la actualidad, CORAASAN paga los estudios pre universitario y universitario a los hijos sobresalientes de los empleados; otorga becas universitarias a los empleados que requieran cursar estudios de grado y postgrado, y da incentivos a su empleomanía por vacaciones.
Además, ofrece incentivos por nacimiento de hijos, por matrimonio, así como transporte a los empleados a sus hogares. También asiste con ayudas cuando muere un pariente de algún empleado y le facilita autobuses como apoyo en esos momentos de dolor.
“La afirmaciones del sindicato contrastan con la realidad porque la pura verdad es que dicha administración cumple a cabalidad las peticiones del sindicato en solicitudes de colaboración para viajes fuera del país a representar al gremio y han recibido la mano amiga de la Dirección General, por ejemplo, para la compra de un vehículo y cuando inclusive dirigentes han acudido para que nombren a uno que otro familiar”, comentó otro empleado.









