La industria militar dominicana comienza a dar señales claras de desarrollo propio. En el marco de la quinta Feria de Innovación y Emprendimiento Industrial de Proindustria, celebrada en el Parque Central de Santiago, fueron presentados varios equipos ensamblados en el país que reflejan una apuesta por fortalecer la capacidad tecnológica nacional.
Entre las principales novedades destacó una ambulancia 4×4 IMDOM, montada sobre un chasis Land Cruiser 79. El vehículo, equipado con un motor turbo diésel de seis cilindros, fue diseñado para operar en condiciones difíciles, especialmente en zonas de difícil acceso. De acuerdo con el teniente coronel César Encarnación, del Ejército de República Dominicana, la unidad cuenta con el equipamiento necesario para garantizar el traslado seguro de pacientes en distintos escenarios.
La exhibición también incluyó los vehículos blindados BBD-01 y BBD-03, concebidos para el transporte de tropas y operaciones en entornos urbanos. Ambos modelos incorporan sistemas de cámaras 360 grados, lo que permite a los ocupantes tener mayor control del entorno durante las maniobras.
En el caso del BBD-01, se trata de una unidad equipada con torreta giratoria de operación manual, pensada para facilitar acciones tácticas. Mientras que el BBD-03 está orientado al transporte y construido con acero de alta resistencia tipo RAMOR 500, capaz de soportar impactos de armas cortas, incluyendo calibre .44.
Estas iniciativas forman parte de un programa que inició en 2025, con participación de ingenieros dominicanos y asesoría internacional. Según se explicó durante la feria, gran parte de los componentes son de fabricación local, a excepción del chasis y el motor.
El proceso de producción incluye corte de piezas con tecnología láser, pulido y ensamblaje, lo que permite mantener estándares de calidad en cada unidad.
Además de los vehículos, la Industria Militar Dominicana avanza en otros proyectos, como el desarrollo de las aeronaves DULUS, destinadas a entrenamiento y patrullaje fronterizo. Estas se ensamblan en la Base de San Isidro, donde técnicos trabajan en la construcción de fuselajes, alas y sistemas integrados para su uso por parte del Ejército y la Fuerza Aérea.
Los equipos permanecerán en exhibición durante el desarrollo de la feria, como muestra del impulso que busca posicionar la producción militar dominicana en un nuevo nivel.









