Por años la popularidad le sonrió a Milagros Ortíz Bosch en el PRD y nunca pasó de ahí.
No pudo dar el salto a la presidencia de la República por falta de una estructura partidaria fuerte.
Jaime David Fernández Mirabal voló bien alto en popularidad en el PLD y también se quedó en el camino.
Lo de Leonel Fernández fue distinto: su aceptación tocó el cielo en el PLD, pero pertenecía al sector que controlaba la estructura del partido morado.
Por eso, Leonel llegó y se sembró en el sentimiento y emociones de los militantes y simpatizantes del PLD.
La simpatía en la población camina con pies de barro si no cuenta con una fuerte base partidaria.
En la actualidad, el escenario en los principales partidos favorece a tres jóvenes con estructuras políticas bien frágiles.
Omar Fernández, el hijo de Leonel, va arriba en popularidad dentro y fuera de la Fuerza del Pueblo (FP).
Abel Martínez come con sus damas en las encuestas entre los aspirantes presidenciables del PLD.
David Collado deja bien atrás a los demás presidenciables del gobernante PRM.
Como falta mucho para el 2028, hay que seguir observando la evolución de los acontecimientos en la FP, el PLD y el PRM.
En ocasiones, la popularidad puede ser como los castillos de arena.









