Difícil comprender las razones que impiden dialogar con franqueza sobre la explotación minera de la Cordillera Septentrional.
Si eso no va, ¿por qué la resistencia a hablar con representantes de esas comunidades?
Las críticas e insultos al padre Nino Ramos no resuelven nada, al contrario agudizan el conflicto actual.
Los que gobiernan alegan que ya el presidente Luís Abinader dijo que en la Cordillera Septentrional no habrá exploración minera.
Si eso es verdad, ¿qué impide dialogar con los sectores de la Iglesia Católica, ecologistas y comunitarios que están en protestas?
En la parroquia la Altagracia hubo otro encuentro con los medios de comunicación para anunciar nuevos reclamos al gobierno.
Una nueva marcha-caravana el miércoles 25 de este mes por avenidas y calles de Santiago.
Ese movimiento de protesta va en crecimiento con el fuerte apoyo de la Iglesia Católica, ecologistas, jóvenes de clase media y otros sectores.
No se debería esperar más para un diálogo porque, al final, esa será la única solución a esa confrontación.
Si no se conversa ahora, luego será peor. Eso incluye el daño político.









