Fue el regidor reformista Rafael -Papito- Cruz que lanzó «la voz de alarma» porque la Alcaldía de Abel Martínez debió invertir 117 millones de pesos en 42 obras incluidas en el Presupuesto Participativo del 2018, pero sólo se construyeron dos.
Moderado, ecuánime y promotor de una oposición pro-positiva, el concejal del PRSC se limitó a solicitar que el dinero de las obras del Presupuesto Participativo del 2018, se especializara en un capítulo de inversión del presupuesto del 2019.
Es decir, como 40 obras de las 42 que debieron construirse en 2018, por un monto de 117 millones de pesos, no se hicieron, que ese dinero se usara en inversiones en el 2019 que casi comienza.
La pregunta es: ¿existe ese dinero o se utilizó en otros asuntos? El Presupuesto Participativo es un conjunto de obras y otras soluciones comunitarias que aprueba el Concejo de Regidores luego de arribar a consensos con las juntas de vecinos de cada sector.
La inquietud de Papito Cruz es muy diferente a la revelación hecha por el periodista Perfecto Martínez en su columna Revoltillo, que publica cada lunes en El Centinela Digital, pues se refiere a la totalidad de la inversión que debió hacer la Alcaldía en obras en el 2018.
De acuerdo a Martínez, fueron más de 500 millones de pesos que debieron invertirse en obras en el municipio de Santiago en el 2018 porque la Ley manda que un 40 por ciento debe destinarse a ese renglón.
Según Perfecto, a partir del mes de enero el alcalde Abel Martínez será azotado por una serie de denuncias sobre el destino de millones de pesos manejados inadecuadamente en el año 2018.
En el caso del regidor y presidente del directorio municipal del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), Rafael -Papito- Cruz, su reclamó fue durante una intervención en una sesión del Concejo de Regidores que debatía el presupuesto de la Alcaldía para el 2019.
No hay dudas de que la construcción de obras en los distintos sectores populares de Santiago por parte de la Alcaldía, sin importar que estén en el presupuesto o no, es prácticamente inexistente en la actualidad.
El peligro para el alcalde Abel Martínez está en que se destinan millones de pesos en el presupuesto para esas obras, aprobadas por el Concejo de Regidores, y si no se ejecutan es una grave irregularidad y hay que explicar a donde ha ido a parar ese dinero.
Aunque el regidor Papito Cruz es «un ave solitaria» en la Sala Capitular reclamando ese tipo de explicación, si no se presta atención a sus denuncias los cuestionamientos recaerán sobre el alcalde de Martínez.








