Ulises Rodríguez arriba a dos años como alcalde de Santiago.
Más luces que sombras, eso es irrefutable.
Hará su segunda rendición de cuentas este viernes 24 de abril, día de los Ayuntamientos.
La holgada mayoría que tiene el PRM en la Alcaldía le permite un desempeño sin preocupaciones políticas.
Es un alcalde activo, presencial, amante de la proyección mediática y un político de los pies a la cabeza.
Ha mantenido la limpieza de la ciudad bien alta, aunque en ocasiones es inocultable el descuido de algunas empresas privadas de recolección de desechos sólidos.
Igual que otros alcaldes, su gestión va lenta en encarar problemas del caótico tránsito vehicular.
Se percibe que sigue siendo un alcalde con muy buenas intenciones y que trabaja intensamente.
Cuando finalmente el gobierno central concluya varias obras que construye en la ciudad, su gestión se robustecerá.
Hasta que esos proyectos no se terminen, el ornado y embellecimiento de la ciudad seguirán brillando por su ausencia.
En estos dos años, Ulises ha sido un buen alcalde de Santiago.








