Tengo meses advirtiendo que el PLD se dirigía a un «callejón sin salida» con el asunto de las alianzas electorales.
Era fácil advertir, además, que cuando Leonel Fernández empezara a aparecer en segundo lugar en las encuestas, el dilema del PLD sería peor.
En un esfuerzo correcto por frenar su descenso, el partido morado se adelantó escoger su candidato presidencial, pero su problema sigue agudizándose.
En más de una ocasión escribí que el discurso radical de altos dirigentes del PLD en contra de Leonel y las alianzas electorales, iría quedando aislado.
La militancia está desempleada, las ayudas del gobierno desaparecieron de sus hogares y hoy día existe desesperación por volver al poder.
Ese discurso en contra de las alianzas de ricos dirigentes que llegan en millonarias yipetas a las reuniones, no es el de la militancia sin empleos.
Y ahí está la encrucijada más difícil.
En mi opinión, el radical discurso en contra de una alianza electoral es, actualmente, el más peligroso enemigo del PLD.









