No creo que el presidente Luís Abinader permita que miles de máquinas tragamonedas y otros juegos electrónicos tomen por asalto las calles del país.
Por la peligrosidad que tendría aprobar algo así, dudo que el presidente de la República acepte eso.
El proyecto de ley de Juegos de Azar que cursa en el Congreso empieza a desatar alarma en amplios sectores de la sociedad.
El punto de gran preocupación es la autorización de la operación de los juegos electrónicos por parte de las bancas de loterías.
Como eso sería extremadamente grave, no creo que un jefe de Estado con tan buenas intenciones como Abinader, firme una ley que masifique esos juegos.
Hoy vuelvo con ese tema porque el martes mi opinión en el Centinela Digital provocó un enorme interés y un amplio apoyo.
Comenté y opiné sobre esa iniciativa legislativa en televisión y radio y el impacto y la preocupación fue aún mayor.
Es en el presidente Abinader que confío para rechazar ese propósito de un sector de los que controlan los juegos de azar.
Aunque las bancas de loterías están diseminadas por todos los sectores, pienso que el mayor peligro es para nuestros barrios populares.
Desde mi punto de vista, el presidente Abinader impedirá que eso ocurra.










