Un compás de espera en la Cordillera Septentrional creo que es lo más atinado en este momento.
Uno siempre ha sido solidario con el padre Nino Ramos y los demás sacerdotes y comunitarios de esas zonas rurales.
Después de las aclaraciones del ministro de Energía y Minas, Yoel Santos, creo que lo prudente es detener esas protestas.
Hablo únicamente de un compás de espera hasta determinar la exactitud de lo anunciado por el alto funcionario.
Santos vino a Santiago y se hizo acompañar en una rueda de prensa por el senador Daniel Rivera, el alcalde Ulises Rodríguez, la gobernadora Rosa Santos y Andrés Cueto.
Por las figuras públicas comprometidas con el anuncio del ministro de Energía y Minas, se supone que estaría diciendo la verdad.
Como descartó la intención de explotación minera en la Cordillera Septentrional, lo justo sería tomarle la palabra.
Si en un tiempo razonable se demuestra que habló mentira, entonces las protestas tendrían más fuerzas, apoyo y credibilidad.
Nino Ramos es un sacerdote querido, admirado y respetado por la coherencia y lealtad en la defensa de nuestras comunidades.
Pienso que él y los demás deberían parar esas protestas por unos días.









