Creo que el intento por politizar las protestas en la Cordillera Septentrional es una torpeza de voceros del PRM.
Tratar de restarle fuerza e importancia a esos reclamos con alegatos de que la oposición política está detrás, es una reacción que me parece desesperada.
Si es verdad que no habrá explotación minera en la Cordillera Septentrional, esas protestas se desvanecerán con el paso de las horas.
Los que conocen al padre Nino Ramos y los demás sacerdotes y comunitarios, saben que ahí la influencia política no tiene posibilidad.
Además, lo que se percibe es que esos sacerdotes y sus reclamos tienen un fuerte apoyo de la Iglesia Católica en Santiago.
Por eso, sus encuentros de prensa se realizan en el Santuario de la Altagracia, templo católica emblemático de la provincia y la región del Cibao.
No conozco la opinión personal del arzobispo Héctor Rodríguez, pero en su labor pastoral la protección de los recursos naturales ha sido prioridad.
Por esas y otras razones, entiendo que voceros del PRM cometen un grave error con sus duras críticas al padre Nino Ramos y los otros sacerdotes.
Y lo peor: decir que son dirigentes del partido Fuerza del Pueblo (FP) y del PLD que están detrás de esas protestas.
En política, el manejo de conflictos de esa naturaleza requiere de audacia, sabiduría, prudencia y fuerte inteligencia emocional.
En la Iglesia Católica, la solidaridad y apoyo entre sacerdotes bien fuerte.









