La alcaldía de Santiago le ha dado la espalda al principal problema que debería encarar el municipio: «el sistema vial está al borde del colapso porque ya la ciudad no resiste más vehículos circulando por sus calles».
Mientras hay actualmente un desbordamiento del crecimiento del parque vehicular de la ciudad, las autoridades municipales no se preocupan ni siquiera por hacer propuestas concretas en torno a cuál sería la solución al problema.
El silencio y la indiferencia es lo que impera en la alcaldía de Santiago ante la alarma de empresarios choferiles sobre el impresionante y descontrolado aumento de la cantidad de vehículos que circulan por las calles de la ciudad.
Las mismas calles y avenidas, la ciudad sin parqueos y los único que hace la administración municipal es «señalizar» las vías públicas y que los semáforos funcionen bien, pero nada de proyectos y propuestas específicas para resolver el grave problema.
Los residentes en las urbanizaciones están «pegando el grito al cielo» porque miles de taxistas y «carros privados» han tomado sus calles como «vías de desahogo», pero la Alcaldía luce «de brazos cruzados» y nada hace para evitar esos inconvenientes.
El empresario del transporte Juan Marte, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores del Transporte, encabezó una protesta en uno de los puntos más críticos del municipio: «la rotonda la Fuente», para llamar la atención de las autoridades.
¿Cuáles son las soluciones viales que propone la Alcaldía para resolver el grave problema del impacto del crecimiento de la circulación de vehículos por las calles de la ciudad? Hasta ahora ninguna.
En la pasada gestión del alcalde Giberto Serulle se buscó soluciones en las intersecciones de la avenida Las Carreras, Hermanas Mirabal y Antonio Guzmán, lo que mejoró sustancialmente el movimiento vehicular en esa zona céntrica de la ciudad.
Lo mismo hizo Serulle con la eliminación de la rotonda del Barrio Libertad y ejecutó una solución que no ha dado buenos resultados en la «rotonda de la Fuente», frente a la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA), en la zona Sur.
Sin embargo, en la administración actual del alcalde Abel Martínez no ha habido ni siquiera propuestas encaminadas a encarar el grave problema vial de la ciudad.
Las calles y avenidas «se llenan» vertiginosamente de vehículos, los «tapones» son cada vez más largos y desesperantes y desde la Alcaldía la respuesta es el silencio y la indiferencia.








