Sólo las encarnizadas diferencias que amenazan con hacer añicos la débil institucionalidad del PLD y arrasar con su frágil unidad, podrían explicar la destitución del ex-gobernador y ex-fiscal de Santiago, Raúl Martínez, del cargo que ocupaba en el gobierno.
El abogado y miembro del comité central del Partido de la Liberación Dominicana fue sorpresivamente «enviado a su casa» en uno de los últimos decretos del presidente Danilo Medina, decisión que ha desatado múltiples conjeturas en Santiago.
Martínez, un brillante expositor y trabajador político, se desempeñaba desde el año 2012 como representante del gobierno (Fondo Patrimonial de las Empresas Reformadas (FONPER), en el Consejo de Administración de la Compañía Anónima Tabacalera.
En las últimas tres campañas electorales del PLD, Raúl ha jugado un activo y dinámico rol como director de Comunicaciones en la provincia, incluyendo dos consecutivas (2012 y 2016) del presidente Medina, quien inesperadamente lo canceló del cargo que desempeñaba.
Joven abogado de sólida formación académica y política, íntegro e innovador, Martínez es considerado uno de los altos dirigentes del PLD más institucionalista y se caracteriza en sus apariciones públicas por el debate respetuoso, con altura, de ideas y propuestas.
En la actualidad es un intenso e incansable miembro del equipo político del ex-presidente Leonel Fernández, director Operativo en Santiago, coordinador de los trabajos políticos en la Circunscripción Tres y enlace del equipo nacional del ex-mandatario en la provincia Espaillat.
Por su agudeza en el análisis político, la facilidad de expresión y las excelentes relaciones que ha cultivado en los medios de comunicación de Santiago, es uno de los altos dirigentes del PLD favorito de los programas de entrevistas y de los reporteros que buscan sus opiniones.
Ex-coordinador de Participación Ciudadana, Raúl Martínez «saltó» a la palestra pública en el año 2004 cuando el presidente Fernández lo nombró fiscal de Santiago. Su desempeño como fiscal es definido como brillante, innovador, impactante y eficaz.
Con su liderazgo y eficiencia, fue en gran medida el artífice en la Fiscalía de consolidar las condiciones, cualidades y proyecciones de las exitosas ex-fiscales Jeni Berenice Reynoso, Olga Diná Llaverías, Luisa Lizanzo, Sonia Espejo, Jhoanna Bejarán y Alba Núñez, además de Reyis Reyes, entre otros.
El actual fiscal de Santiago, José Francisco Núñez, y la actual fiscal de La Vega, Aura Luz García, también formaron parte de su equipo de trabajo en el Ministerio Público.
El prestigio y respeto político de Raúl Martínez está estrechamente relacionado con su decencia, profesionalidad y con los aportes que diariamente hace al debate político con altura, agudeza y totalmente alejado de las descalificaciones y diatribas.
Desde la campaña electoral del 2004 hasta hoy ha estado «en primera fila» y quizás por eso asombra que sea destituido de un cargo en un gobierno de su partido. Los que vieron a Raúl en las campañas electorales del 2012 y 2016 trabajando a favor del presidente Medina, se asombran aún más.
El mensaje que deja la destitución de Raúl Martínez aparenta ser claro, preciso y contundente: el PLD anda muy mal.








