La Alcaldía del municipio de Santiago no está jugando limpio con el asunto de los límites municipales y lamentablemente las administraciones de los municipios afectados son indiferentes frente a un grave problema.
Los municipios más perjudicados con el «asalto» a sus territorios son Licey al Medio, Tamboril y en menor medida Puñal, que es hacia donde el municipio de Santiago está creciendo de manera acelerada y sin ningún control.

Los alcaldes Anyolino Germosén, de Tamboril; Miguel Paulino, de Licey al Medio y Lan Fernández, de Puñal, mantienen un irresponsable silencio frente al gravísimo problema de la ocupación de espacios que pertenecen a sus municipios.
Además, su indiferencia y silencio afecta sensiblemente a sus propias alcaldías, las cuales dejan de recibir cuantiosos recursos económicos y se le despoja de terrenos que según los límites municipales les pertenecen legalmente.

Cada vez que una empresa constructora solicita y registra en Planeamiento Urbano del Ayuntamiento de Santiago la construcción de un proyecto habitacional o una urbanización en terrenos que pertenecen a Tamboril, Licey o Puñal, se afecta gravemente a esos municipios.
Aparte de que todos los impuestos los cobra la Alcaldía de Santiago, el proyecto de apartamentos o la urbanización queda registrada como que «pertenece» al municipio de Santiago, un despojo que los alcaldes de Tamboril, Licey y Puñal están permitiendo en silencio.
El caso del «crecimiento» del municipio de Santiago hacia terrenos que pertenecen al Tamboril es algo dramático e inaceptable porque en este momento ni siquiera se sabe cuál es el límite entre los dos municipios.

Una gran cantidad de urbanizaciones y proyectos de apartamentos que están en terrenos que pertenecen a Tamboril, aparecen como que son del municipio de Santiago. Una especie de «asalto» que el alcalde Germosén está permitiendo con una pasmosa indiferencia.
Si todas esas urbanizaciones y proyectos de apartamentos que están en terrenos que pertenecen a Tamboril estuviesen registrada donde deben estar, si se asumen como «tamborileñas» y pagaran sus impuestos, se respeta la ley y Tamboril se consolida como municipio.
Lamentablemente los alcaldes Anyolino Germosén, Miguel (Papi) Paulino y Lan Fernández no están defendiendo los territorios, los límites geográficos de Tamboril, Licey y Puñal. Y esa es una actitud inaudita, irresponsable e inaceptable.
Si el «crecimiento» del municipio de Santiago hacia terrenos que pertenecen a Tamboril, Licey y Puñal no se detiene, esos tres municipios con el tiempo se quedarán «sin nada» y se convertirán en simples barrios de Santiago.
Una pena, una verguenza.









