En su rendición de cuentas, el presidente Luís Abinader dijo que el gobierno ha construido 221 obras en Santiago.
De inmediato, la oposición acudió desafiante a los medios de comunicación a decir que esa cifra era falsa.
Como se trata de números y de obras, podría resultar fácil establecer de qué lado está la verdad.
La dificultad estaría en lo que he planteado en otras ocasiones: el PRM tiene un grave déficit de voceros en esta plaza política.
¿Puede ir esa amplia mayoría de diputados y regidores a los medios a identificar las inversiones del gobierno en las tres circunscripciones?
Claro que pueden ir, pero no lo hacen. Y de esa manera, se pierde la batalla mediática frente a la oposición.
Un partido y un gobierno que lo controlan todo, pero tienen seis años con las mismas 7 u 8 figuras dando la cara en los medios.
Los demás dirigentes parece que son mudos. Se acaba de vivir otra vez con la rendición de cuentas.
¿No saben que esas batallas mediáticas ponen en peligro la imagen, confianza y credibilidad de su gobierno?
Resulta insólito ver a dirigentes de oposición en programas de radio y televisión diciendo que esas 221 obras no existen y que la respuesta del PRM sea el silencio.
En vez de estar en los medios defendiendo las inversiones de su gobierno, están en sus casas siendo televidentes de las entrevistas de dirigentes de oposición.
Así, aunque las obras existan, quedan las dudas en amplios sectores de la población.
Si no hay cacareo efectivo, gana cómodamente la desinformación.









