Muy fructífera la visita que acaba de hacer el presidente Luís Abinader a Santiago.
Hay que aplaudir esas inversiones del gobierno para mejorar el suministro de agua a la población.
Lo del acueducto de Navarrete es un verdadero acto de justicia después de años de penurias y reclamos.
La rehabilitación de la planta de tratamiento de agua potable Noriega Uno era una necesidad impostergable.
Un reconocimiento al presidente Abinader; al exdirector de Coraasan, Andrés Burgos y al actual director, Andrés Cueto.
Las inversiones en el sector agua potable impactan de manera positiva la calidad de vida de la gente.
El acueducto de Navarrete y la planta del acueducto Cibao Central Noriega Uno son dos obras altamente positivas para Santiago.
Son soluciones que llevan tranquilidad y sosiego a una parte importante de la población de la provincia.
Reconforta observar inversiones oficiales como esas.









