El partido Fuerza del Pueblo (FP) protagoniza cómodamente el liderazgo opositor en Santiago.
El PLD brilla por su ausencia actualmente en esta importante plaza política.
La dirigencia de la FP luce compacta, intensa, en proselitismo diario y no da tregua en su labor de oposición.
La presencia y contenido mediático de la dirigencia de la FP deja bien atrás a la del Partido de la Liberación Dominicana.
De manera individual, hay que reconocer la presencia constante en los medios de dirigentes del PLD como Asiaraf Serulle, Silvio Durán, entre otros.
Sin embargo, el partido morado como institución se observa inactivo, ausente y hasta las reuniones de su dirigencia son inexistentes.
Esa virtual parálisis del PLD como institución deja la cancha opositora sola al partido Fuerza del Pueblo (FP).
Esa ausencia del PLD no se puede atribuir a la suspensión de la consulta que se realizaría el 18 de este mes, sino a la falta de operatividad institucional de su actual dirigencia.
Se percibe que la dirigencia de la FP encabezada por Demóstenes Martínez y Hamlet Otáñez está apabullando a la del PLD presidida por Juan Carlos Piña, Sergio Beato y José Arturo Tatis.
En una plaza política de la influencia de Santiago, resulta sorprendente el pésimo desempeño institucional del PLD.
Ya no se puede insistir más en la urgente necesidad de que el PLD se sacuda y que recupere su otrora integración e intensidad.
Me parece que con la dirigencia actual el PLD no pueda hacer absolutamente nada.










