SANTIAGO.-Sin importar que debió incluir a otros altos dirigentes y que pueda estar motivada por las disputas internas, la suspensión provisional de los secretarios de Organización y de Finanzas del PLD, es una decisión políticamente atinada y saludable.
La alta dirigencia del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) estaba obligada a «satisfacer en algo» la fuerte presión de la opinión pública en torno a los casos del senador Félix Bautista, secretario de Organización, y el ingeniero Víctor Díaz Rúa, secretario de Finanzas.
En momentos en que crecía la percepción de que el PLD estaba virtualmente «acorralado» por la presión pública y por la lucha interna en torno a la candidatura a la presidencia de la República, el anuncio del secretario general, Reynaldo Pared Pérez, luce correcto políticamente.
La rápida reacción del senador Félix Bautista aceptando por disciplina su suspensión como secretario de Organización, «a pesar de que nunca he sido condenado ni existe ningún proceso judicial abierto en mi contra», puede ayudar a «bajar la presión» y a «tranquilizar las aguas» en el PLD.
No hay dudas de que su decisión de suspender provisionalmente a los ingenieros Bautista y Díaz Rúa puede interpretarse como sesgada porque debió incluir al senador Tommy Galán, al ingeniero Manuel Rivas y al abogado Donni Santana, protagonistas de alarmantes escándalos.
¿Cómo suspender al ingeniero Díaz Rúa y no al senador Galán si los dos están en el expediente de Odebrecht? Galán, miembro del comité central del PLD, es además presidente del comité provincial de San Cristóbal y la Procuraduría ha hecho serias acusaciones de corrupción en su contra.
En el caso de Díaz Rúa, el anuncio de suspensión de Pared Pérez debió ser sincero y admitir públicamente ante el país, en la misma rueda de prensa, que el 30 de mayo del 2017 solicitó licencia como secretario de Finanzas luego de ser involucrado en el caso Odebrecht.
No se explica, de igual manera, el silencio de la alta dirigencia del PLD frente al escandaloso caso del ingeniero Manuel Rivas, ex-director de la OMSA y miembro del comité central, quien está preso por alegadamente encabezar una trama para asesinar al abogado Juniol Ramírez.
La atinada decisión política anunciada por Pared Pérez, además, choca con la irrebatible realidad interna que vive el partido de gobierno, en la que el propio secretario general es «parte interesada» como precandidato presiddencial de cara a las elecciones del 2020.
Es innegable que la batalla interna por la candidatura presidencial del PLD jugó un rol preponderante en la decisión anunciada por Paerd Pérez y eso queda demostrado en el esfuerzo desesperado del precandidato Domínguez Brito por presentarte ante el país como «el protagonista de ese logro».
Como Domínguez Brito fue el primero en hacer ese reclamo pero al Comité Político y como el anuncio lo hizo un competidor interno, Pared Pérez, entonces el ex-senador de Santiago «salió huyendo» para las redes sociales y otros medios de comunicación a reivindicar su iniciativa.
Ahora Domínguez Brito anda celebrando como «un gran logro» la caída provisional de sus dos compañeros porque entiende que eso le beneficia en término de simpatía electoral. Como es un hombre sin estructura y que no tiene apoyo en el PLD, su accionar diario es en los medios de comunicación y en la denominada sociedad civil.
De todas maneras, si se observa fría y desapasionadamente la difícil situación en que se encuentra el PLD con los casos de dirigentes involucrados en actos de corrupción, la decisión de suspender a Bautista y Díaz Rúa puede ayudar a reducir la presión a que está sometida esa organización.
Sin embargo, aparenta que la intensa y agresiva disputa interna por la candidatura presidencial del 2020, seguirá causando estragos en la agrupación que una vez fue modelo de unidad y disciplina.








