¿La población no acudirá a votar por el Monorriel y otras obras construidas en Santiago?
No, la gente no vota por obras construidas.
Me sorprendió la rápida y contundente respuesta a la pregunta que hice a tres amigos profesionales.
La inquietud surgió luego de las críticas que recibí por el artículo publicado ayer: PRM en Santiago.
Dije: si las obras públicas tienen incidencia decisiva en la población a la hora de ir a votar, el PRM no tendría problemas en Santiago.
Uno de los tres me recordó que la población vota por ilusión y que se trata de una reacción eminentemente emotiva.
Otro me respondió con una pregunta: ¿cuál impacto positivo han tenido esas obras en los barrios y urbanizaciones?
Dio su respuesta inmediatamente: ninguno.
¿Entonces la gente irá a votar en mayo del 2028 por la situación económica particular?
Si es así, entonces sería bien difícil para el PRM porque el disgusto en ese aspecto es bien elevado según todas las encuestas.
Respeto el criterio de que la población acude a votar por ilusión.
Pensé que era por el impacto negativo en su vida particular de problemas acumulados antes de ir a las urnas.
El deterioro de la calidad de vida, por ejemplo, provocado por el alto costo de la vida, la inseguridad y el deterioro de los servicios públicos.
De todas formas, debatir con altura y respeto nos enriquece emocional y profesionalmente.









