El alcalde de Santiago, Ulises Rodríguez, ha ido en coche con la oposición, no así con su PRM.
Desde que llegó a la Alcaldía, ha contado con una oposición moderada y, en ocasiones, en largo silencio.
Ulises se ha manejado muy bien con el Consejo de Regidores y los sobresaltos con el organismo han sido casi nulos hasta ahora.
Aunque se cuidan de que no salgan a la luz pública, los obstáculos del alcalde Rodríguez están en la alta dirigencia de su PRM.
Ya no se pueden ocultar las fuertes diferencias ni las cascaritas que le están poniendo en el camino a Ulises para que resbale y se caiga.
No sería para que fracase, pero hay altos dirigentes del PRM que aparentan decididos a no ser compromisarios de lo malo o bueno que haga Rodríguez.
¿Cuál es la causa de esas intensas desavenencias?
Me han comentado que la principal queja es que supuestamente el alcalde Rodríguez no le ha dado ninguna participación en la Alcaldía a los más prominentes dirigentes del PRM.
Otra versión señala que las diferencias tienen su origen en la competencia por la candidatura presidencial del PRM y la decisión de Ulises de apoyar a David Collado.
Y una tercera información sostiene que es una encarnizada lucha por el liderazgo del PRM en Santiago.
Sin importar cual es la causa determinante, si esos pleitos se agudizan e gran perdedor será el propio PRM, no únicamente el alcalde Rodríguez.
El controversial último video en el que aparece Ulises con una fuerte reprimenda a un subalterno, salió de sectores del PRM, no de la oposición.
Y hasta fotografías y videos con basura acumulada en barrios populares, salen de militantes disgustados del partido del alcalde de Santiago.
Si no paran esa guerrita interna, el daño será cada día peor.










