No pude asistir a La Semanal del presidente Luís Abinader realizada nuevamente en Santiago.
El trabajo en el programa El Patrón de la Tarde, de 4:30 a 7:00 de la noche, me impidió estar presente.
Desde que recibí la invitación, me asaltaron varias interrogantes sobre el real objetivo de ese encuentro en esta ocasión.
El lugar escogido fue el remozado Arroyo Gurabo, indudablemente una de las obras de mayor impacto positivo del actual gobierno.
No creo que el propósito esencial fuera promover esa obra más de lo que se ha hecho.
Desde mi punto de vista, el mensaje de La Semanal fue muy diferente al reforzamiento de la promoción del trabajo hecho en el Arroyo Gurabo
Dos días después del retiro del PRM en Jarabacoa, el presidente de ese partido, José Ignacio Paliza, vino a un encuentro con la dirigencia de Santiago.
Ahí le informó que el encuentro en Palacio Nacional con la prensa se realizaría este lunes en la Ciudad de los 30 Caballeros.
¿Es el relanzamiento de La Semanal y del gobierno al mismo tiempo?
En las últimas entregas el presidente Abinader privilegió dar respuestas a denuncias y acusaciones de los líderes de la oposición, los expresidentes Leonel Fernández y Danilo Medina.
Percibo que esa es una de las cosas que quedarán atrás a partir de ahora en La Semanal.
No tenía sentido seguir apuntalando todos los lunes a la oposición y los problemas que ella denuncia sin tregua.
Es un error del oficialismo que parece decidió corregir.










