Reconforta que las aguas hayan recobrado la tranquilidad en el Instituto Oncológico del Cibao.
Escribí hace varias semanas que había que pasar las páginas con ese importante centro de salud.
Para mí lo necesario y urgente era, en primer lugar, rescatar la institucionalidad y la transparencia.
Disminuir las tensiones, estridencias y presiones mediáticas lo entendía como esencial para volver a la normalidad.
- Exigir que el Ministerio Público haga su trabajo, pero hay que salvar la buena imagen y reputación del Oncológico.
El voto de confianza al médico Iván Mercader y los demás miembros del nuevo Patronato está dando resultados positivos.
Satisface el esfuerzo que realiza el prestigioso oncólogo Mercader y espero que siga fortaleciendo el buen manejo de la institución.
Al final, lo primordial es servicios eficientes para miles de pacientes que acuden al Oncológico todas las semanas.
Mi apuesta es únicamente a favor de rescatar la reputación del Instituto Oncológico del Cibao.
En ese sentido, el médico Mercader y su equipo van en dirección correcta.









