En un momento difícil como el actual, observo muy floja la defensa mediática del gobierno por parte del PRM.
Funcionarios y dirigentes oficialistas muy recogidos y la oposición intensificando sus críticas y denuncias.
El distanciamiento del presidente Luís Abinader con la prensa, deja su administración sin su voz más activa y auténtica.
El gobierno adolece de uno o dos voceros que den la cara y enfrenten a una oposición que luce cada día más agresiva.
Si usted revisa el equipo de funcionarios más relevantes, incluyendo los del Palacio Nacional, la mayoría son bien tímidos en los medios de comunicación.
Por primera vez en muchos años, uno observa a un gobierno sin voceros políticos dando la cara diariamente.
Todas las administraciones han tenido uno, dos y hasta tres funcionarios y dirigentes políticos que hacen la labor de apagafuegos.
Encarar mediáticamente y todos los días a la oposición, es un ejercicio que existió de manera exitosa en diferentes gobiernos.
En el actual del PRM, eso brilla por su ausencia y lo coloca con frecuencia a la defensiva en los medios de comunicación.
Si el presidente Abinader no habla, la opinión del gobierno sobre temas de interés es absolutamente inexistente.
Por eso, en estos momentos difíciles, la oposición está comiendo con sus damas.









