Antonio Peña Mirabal tiene altísima autoridad moral y política para hablar en el PLD.
Son 46 años de militancia leal, consistente, sin pausas, sin vacaciones y de defensa frontal del partido morado.
Hasta recientemente fue presidente provincial de Santiago y es miembro del comité central de su organización.
Ha escrito una extensa carta a los presidenciables del PLD en la que expone una serie de preocupaciones sobre la realidad actual de ese partido.
Extraño porque Peña Mirabal es todavía un dirigente ortodoxo que entiende que esos asuntos deben discutirse internamente.
Advierte sobre el daño que hacen las posiciones individualistas de dirigentes del entorno de los que aspiran a la candidatura presidencial para el 2028.
Es un vehemente llamado a la unidad dejando atrás las actitudes que crean fricciones y debilitan al PLD en la actual coyuntura política.
Reitera sus duras críticas al gobierno del PRM y destaca la oportunidad que tiene el partido morado de cara a los comicios del 2028.
Aclara que todavía no ha decidido apoyar a ninguno de los que tienen pretenciones por la candidatura presidencial del partido morado.
En la larga misiva, Peña Mirabal insiste en lo negativo que resulta colocar los proyectos presidenciables individuales por encima del PLD.
Según su criterio, al PLD hay que colocarlo por encima de todo y de todos.
Es una carta de un dirigente extremadamente coherente.







