Apoyo con firmeza y determinación la construcción de la autopista del Ámbar.
Creo que es un proyecto vial que tendrá un verdadero impacto positivo para la zona Norte del país.
No exclusivamente para Santiago y Puerto Plata, sino que será de gran beneficio para el desarrollo de la región del Cibao.
Además, tengo absoluta confianza en la calidad de las empresas que integran el Consorcio Autopista del Ámbar.
Cuando se habla de Ingeniería Estrella, Constructora MAR y constructora Rizek, es hablar de eficiencia, responsabilidad y compromiso con el país.
Mi única duda es el momento en que se anuncia la gigantesca obra vial que tendrá una inversión superior a los 28 mil millones de pesos.
El gobierno duró seis años dando vuelvas con la autopista del Ámbar y cuando casi termina su segundo período, informa la adjudicación de su diseño y construcción.
Es decir, faltando meses para concluir la administración del presidente Luís Abinader.
Eso me deja la duda de si realmente en el gobierno hubo desde el principio un firme convencimiento sobre la viabilidad e importancia de esa obra.
Desde que empezó el debate sobre esa autopista, he sido coherente con mi abierto respaldo al proyecto.
Ese apoyo se fortaleció cuando vi los nombres de las empresas que ganaron la licitación para su diseño y construcción.
Confío en que la autopista del Ámbar es ya una realidad irreversible.










