La hora y el lugar del asalto no dejan dudas de la gravedad de la delincuencia en Santiago.
El lunes a las 4:10 minutos de la tardea a una joyería de la céntrica, ruidosa y congestionada calle San Luis.
El impacto del hecho delincuencial fue tan fuerte que obligó al director general de la Policía a venir de inmediato a Santiago.
Por la alarma que provocó el caso, la uniformada difundió incluso una fotografía con el rostro de los cuatro jóvenes apresados.
Apenas horas antes de ese asalto, comenté en televisión y radio que los hechos delictivos estaban sin control en la Ciudad Corazón.
A las 5:00 de la tarde del lunes todavía no sabía del robo en esa joyería, pero hice un llamado en el programa El Patrón de la Tarde al general Tito Tejada a ponerse las pilas.
Por muy efectiva que sea la Policía ocultando los hechos delictivos que ocurren, la realidad la está desnudando en las calles.
El discurso del mayor general Andrés Modesto Cruz sobre la delincuencia en Santiago está muy distante de la verdad.
Seguir presentando estadísticas cuando ocultan la inmensa mayoría de los hechos, es un burdo intento de manipularnos y engañarnos.
Lamento decirlo: la delincuencia está desbordada en Santiago.










