El joven senador Omar Fernández vino a Santiago y me dejó una estela de dudas sobre su verdadero rol político actual.
Si fue al Mercado Modelo a saludar vendedores y compradores, de inmediato comenté que andaba en actividades proselitistas.
En televisión y radio, analicé esa presencia de Omar en la Ciudad Corazón como abierto activismo de campaña electoral.
Sin embargo, sus acompañantes y un encuentro privado con altos dirigentes del partido Fuerza del Pueblo (FP) despertaron mis dudas.
En el recorrido en el Mercado Modelo, lo vi acompañado de Hamlet Otáñez, la diputada Llaniris Espinal, Jeffrey Infante y otros dirigentes.
Lo que más reforzó mis dudas fue una fotografía de un muy animado encuentro con tres de los cinco principales dirigentes de la FP en Santiago.
Los presidentes provincial y municipal, Demóstenes Martínez y Otáñez y el secretario nacional de Asuntos Jurídicos, Raúl Martínez.
¿Anda realmente Omar disputándole la candidatura presidencial del 2028 a su padre Leonel Fernández?
Con esa interrogante empezaron a asaltarme las dudas sobre el rol político actual del joven senador del Distrito Nacional.
En una anterior visita a Santiago, el profesor José Izquierdo le hizo un desayuno en su residencia con un nutrido grupo de dirigentes de la FP.
¿Usted cree que Demóstenes, Hamlet, Raúl, Izquierdo y otros altos dirigentes aceptarían andar con Omar si supieran que anda compitiendo con su padre Leonel?
Ahora se filtra que la FP lanzará a las calles dos frentes de trabajo a nivel nacional para fortalecer su simpatía electoral: uno lo encabezaría Leonel y otro Omar.
Pienso que mis dudas en este instante son razonables.










