Por las elevadísimas temperaturas, el consumo de energía eléctrica está por la nubes en estos días.
De manera automática, eso provoca que las facturas nos lleguen con los aumentos del consumo de luz adicional.
Sin embargo, no hay comprensión de esa realidad y las explicaciones de las autoridades brillan por su ausencia.
En la población están pegando el grito al cielo con las facturas eléctricas y esas quejas se les están pegando al gobierno.
Lo mismo ocurre con el suministro de agua potable: llueven las críticas en amplios sectores de Santiago y el Cibao.
El acueducto Cibao Central es cada día más incapaz para garantizar el servicio del líquido que demanda la población.
El acelerado crecimiento de Santiago y otras ciudades está dejando bien atrás la capacidad de los acueductos, los cuales también se deterioran.
En diversos sectores la situación empeora y las denuncias ciudadanas saturan los medios de comunicación.
¿Son las tuberías obsoletas? Sorprende, además, la cantidad de averías que diariamente tiene que enfrentar la CORAASAN.
Como en ningún caso hay explicaciones de las autoridades, las quejas van directas al gobierno.
En casos así, es necesario dar la cara frente a la población que paga esos servicios.










