Nueva York. –Hace tan solo tres meses, Novak Djokovic salió apresurado del estadio Philippe Chatrier del Abierto de Francia para hablar con la prensa. Quería irse inmediatamente tras sucumbir en los cuartos de final ante Marco Cecchinato, un jugador sin preclasificación.
Pese a su jerarquía, el serbio compareció ante los medios en una pequeña sala, no la principal. Ocho veces dio la misma respuesta a las preguntas que le hicieron: “No sé”. Uno de esos “no sé” fue para la consulta sobre si contemplaba acudir al torneo de Wimbledon, el Grand Slam en césped. Por supuesto que Djokovic se presentó al All England Club y se proclamó campeón para poner fin a una sequía de dos años sin consagraciones en las grandes citas.









