Me asalta una tremenda confusión con dos decisiones tomadas en la víspera por la Alcaldía de Santiago.
- Remozar y embellecer a Nueva York Chiquito sin tocar esa arrabalizada ocupación ilegal a orillas del río Yaque del Norte.
- Declarar Patrimonio Cultural de Santiago a la Asociación Ecuestre Nacional (ASENA).
Pensé que la Alcaldía iba a recuperar el espacio público, en pleno centro de la ciudad, que denominan Nueva York Chiquito.
Todos los alcaldes, desde Sued, Grullón Moronta, Serulle y Abel, se hicieron de la vista gorda con ese montón de casuchas y negocios improvisados.
Abel Martínez hizo un intento cuando notificó a esos ocupantes ilegales que serían desalojados, pero luego huyó por la derehca.
¿Un nuevo pulmón urbano para el disfrute de las familias santiagueras sin tocar al actual Nueva York Chiquito?
Si no se desaloja ese paquete de casuchas y negocios, temo que sea una inversión de 168 millones de pesos que se pierda en el tiempo.
Mi otra gran confusión es con la declaratoria de la Asociación de Ecuestre Nacional como Patrimonio Cultural de Santiago.
Tengo un especial respeto y admiración por el líder histórico de ASENA, Arnulfo Gutiérrez.
Desconocía, eso sí, que los caballos de pasos finos y sus competencias eran una actividad cultural.
La Alcaldía tampoco nos ha suministrado datos sobre los grandes aportes culturales de ASENA para esa distinción.
No espero que despejen mis dudas, me quedo con ellas.










