Ratifico mi opinión: creo que Rosa Santos y Andrés Cueto deberían seguir dirigiendo el PRM en Santiago.
Además, reitero otro criterio: las primarias para escoger las autoridades partidarias son un riesgo verdaderamente peligroso en la actual coyuntura.
El grave error sería que los equipos políticos de Rosa y Cueto intenten imponerse excluyendo a importantes dirigentes que exigen participación.
Hoy día para lograr un consenso lo más amplio posible, hay que ceder y hasta distribuir posiciones dirigenciales relevantes.
¿Qué necesidad hay de excluir a diputados, regidores y otros dirigentes que tienen equipos y votos comprobados en las tres circunscripciones electorales?
No importa que los liderazgos de Rosa Santos y Andrés Cueto sean los más fuertes, es que los consensos son inexistentes sin una amplia integración.
- Soraya Suárez, Francisco Díaz, Robinson Díaz, Fausto Domínguez, Luis René Fernández y muchos otros han demostrado con hechos que tienen apoyo dentro y fuera del PRM.
Aparte de eso, hay una realidad irrefutable: esos organismos de dirección partidaria son inoperantes y ni se reúnen.
El presidente lo hace y decide todo sin consultar a los demás dirigentes.
¿Qué impide que Rosa y Cueto les den participación a esos dirigentes que rechazan una posible exclusión?
Si no hay una amplia integración, entonces los que exigen primarias para escoger las autoridades partidarias tienen la razón de su lado.
Si hay algo que el PRM debe evitar a toda costa es los ruidos y conflictos internos.
Eso únicamente se logra con la integración y participación de todos los actores importantes de ese partido.
La dirigencia del PRM debería saber que su gobierno tiene el rancho ardiendo.









