Varias obras de gran impacto originan fuertes choques entre voceros del gobierno y de la oposición.
En los medios de comunicación de Santiago esa polémica política se ha vuelto cotidiana.
En ocasiones, las discusiones en relación a la viabilidad de esas inversiones públicas son intensamente acaloradas.
Los frecuentes y duros cuestionamientos de los voceros de la oposición se centran en cinco de esas obras.
El teleférico inaugurado por el gobierno con una inversión de más de seis mil millones de pesos.
Es actualmente una especie de elefante blanco, pero los voceros del gobierno señalan que operará de manera efectiva cuando se inaugure el Monorriel.
Después de la inauguración de la primera etapa del arroyo Gurabo, los trabajos de la segunda etapa tienen meses paralizados y ya ni se habla de esa inversión.
La tardanza en la rehabilitación de un pequeño tramo de la calle Del Sol originan fuertes disgustos entre empresarios y comerciantes del centro histórico de la Ciudad.
Los cuestionamientos de ingenieros a los trabajos realizados en la autopista Duarte, en la zona de Puñal.
Las controversias sobre el tiempo que se ha llevado la construcción del Monorriel y el impacto que tendría en el transporte público de pasajeros.
Los voceros de la oposición utilizan esas obras constantemente en sus críticas al gobierno, alegando improvisación y falta de visión sobre las inversiones que necesita Santiago.
Los voceros oficialistas, en cambio, defienden con firmeza esas obras y alegan que en gobiernos anteriores se dio la espalda a la Ciudad.
De esas cinco obras, únicamente están terminadas la primera etapa del arroyo Gurabo y la rehabilitación de la entrada a la Ciudad en Puñal.
Aunque el teléfono está inaugurado y operando, se está a la espera del Monorriel para para determinar si su funcionamiento será efectivo.
Esas grandes inversiones públicas son protagonistas constantes de enfrentamientos verbales entre opositores y gobiernistas.
El dinero invertido en ellas también es parte de las polémicas.










