El gobierno y el PRM tienen actualmente una tremenda escases de temas positivos en el debate nacional.
Eso obliga a sus voceros a acudir al desgastado discurso de culpar a otros de los hechos que acaparan la atención mediática.
En vez de generar informaciones favorables, los oficialistas se colocan a la defensiva culpando a la oposición de lo que ocurre.
Los medios están llenos en estos días de noticias negativas para el gobierno del PRM y la reacción oficialista debería ser otra.
Esos hechos deterioran la imagen de la actual administración gubernamental y culpar a la oposición no resuelve nada.
No tengo que enumerar los temas que acaparan el debate nacional y que tienen a las autoridades sometidas a una gran presión mediática.
En una intensa competencia política, es normal que los partidos de oposición azucen y apuntalen las dificultades de un gobierno.
Sin embargo, es a los que gobiernan que corresponde generar informaciones favorables que neutralicen las desfavorables.
Acomodarse culpando a la oposición, es absolutamente insuficiente para variar el efecto negativo de lo que ocurre en la actualidad.
Desde el gobierno tienen que ponerse las pilas porque están perdiendo ampliamente la actual batalla mediática.
Si no actúan con rapidez y efectividad, eso pasará de derrota mediática a política.










