Por: Juan Bonilla
En la todavía tímida batalla por la candidatura presidencial del PLD para el 2024 sobresalen y van a la delantera dos altos dirigentes de Santiago: el ex senador Francisco Domínguez Brito y el actual alcalde Abel Martínez.
En su indudable avance, a Abel le ayuda esencialmente la flexibilidad de su discurso y, contrario a muchos de los atrincherados de Francisco, no tocar «ni con el pétalo de una rosa» al ex presidente Leonel Fernández y sus seguidores.
En términos personales, es evidente que Francisco le lleva «las millas» en preparación para ser presidente de la República. Sin embargo, ese discurso de Abel de unidad de toda la oposición «para volver al poder», parece está marcando la diferencia.
Los atrincherados de Francisco podrán acusar a Abel de «leonelista», pero hasta ahora esa estrategia está dando resultados positivos al alcalde de Santiago. Unidad, no división.







