La administración del alcalde Abel Martínez ha sido absolutamente indiferente con el actual desorden del tránsito vehicular y el abandono de los mercados públicos, dos graves problemas que irritan a la población de Santiago.
Lo asombroso es la forma como la Alcaldía le ha dado la espalda a esos dos problemas. No hay nada en la ciudad de Santiago que cause más indignación en la ciudadanía que el desorden del tránsito, los «tapones» que originan airadas protestas.
El caos en diferentes puntos de la ciudad creado por el desordenado movimiento vehicular se ha agudizado en la gestión del alcalde Martínez, lo mismo que el descuido de los mercados públicos.
Si esa es la irrefutable realidad, entonces es razonable que los adversarios internos y externos del alcalde de Santiago saquen a relucir los fracasos de los inquilinos del gobierno municipal en esos y otros problemas que el alcalde Martínez no ha enfrentado.
El pre-candidato a alcalde por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Fernando Rosa, ha fijado su mirada en el inicio de su campaña de publicidad en el desorden del tránsito y en los mercados públicos y la verdad es que la razón está de su parte.
Uno de los puntos más críticos del caos en el tránsito «se vive» diariamente en los alrededores del puente Hermanos Patiño, en pleno centro de la ciudad, y en ese lugar se ubicó el aspirante a alcalde Rosa para advertir que: «esto no puede seguir así».
Debe admitirse que en los últimos años el único alcalde que ha hecho esfuerzos por mejorar el desorden del tránsito vehicular en Santiago, ha sido el doctor Gilberto Serulle (2010-2016), ex-dirigente del PLD que ganó la Alcaldía como candidato del PRD.
La administración Serulle trabajó arduamente en la eliminación de la rotonda del barrio Libertad, en la denominada «salida a Navarrete», en la avenida Las Carreras, Antonio Guzmán y Hermanas Mirabal, en la denominada rotonda de Utesa, entre otros puntos críticos.
El alcalde Abel Martínez, en cambio, ha sido totalmente indiferente con el problema del caos en el tránsito vehicular y no se conoce un solo punto de la ciudad donde su administración haya intervenido para mejorar el movimiento de vehículos.
En el caso del abandono de los mercados públicos, que también forman parte de las críticas de Fernando Rosa en sus spots de publicidad, todos los alcaldes de Santiago han sido indiferentes.
El actual alcalde intervino el mercado de Pueblo Nuevo cuando inició su administración y eliminó parte del mismo.
La ciudad de Santiago sigue a la espera de un alcalde que enfrente con iniciativas concretas, firmeza y valentía los graves problemas que «vive» la ciudad con el desorden del tránsito vehicular y el abandono de sus numerosos mercados públicos.