Por: Juan Bonilla
Por muy admirado que sea un líder político, hoy día si está inhabilitado por la Constitución para aspirar a la presidencia de la República, la erosión de su liderazgo es inexorable.
Leonel Fernández, el líder político más inteligente del país, se dio cuenta de esa irrebatible realidad y en la reforma constitucional del 2010, evitó quedar impedido de volver a ser candidato presidencial.
El histórico resurgimiento de Hipólito Mejía luego de quedar rehabilitado para aspirar a la presidencia de la República en la Constitución del 2010, es el caso más emblemático en ese aspecto.
Mejía era una especie de «cadáver político» abandonado en su casa de San Cristóbal y en apenas dos o tres años Miguel Vargas se adueñó del otrora poderoso PRD.
Si Danilo Medina no logra urgentemente su rehabilitación constitucional, su liderazgo en el PLD y otros sectores va irremediablemente a la tumba.







