He sido coherente y consistente en mi invariable opinión de que el peledeísta Julio César Valentín es el mejor senador que ha tenido Santiago, particularmente por la formidable labor de representación que realiza.
Los periodistas que damos seguimiento continuo a los acontecimientos políticos sabemos de la firmeza, pasión y responsabilidad con que el senador Valentín asume su labor de representación y los logros para la provincia son inocultables.
Sus éxitos políticos son irrefutables y al día de hoy está invicto en cinco torneos electorales en los que ha participado como candidato a diputado (tres veces) y a senador (en dos ocasiones). Su carrera política, sin dudas, ha sido un rotundo éxito.
Una figura política carismática, de un gran liderazgo en el PLD y en otros sectores, con una presencia inalterable en los diez municipios y los distritos municipales de la provincia y de un inusual temperamento jovial, sencillo, solidario y respetuoso.
Los que conocen o tratan a Julio César saben que no exagero en lo que planteo. Es una persona agradable, trabajadora como el que más y talentoso. Fue juez, fiscal de Santiago y presidente de la Cámara de Diputados y sigue siendo «el mismo Valentín».
En estos días se analiza con insistencia las dificultades que tendrá en mayo del 2020 para ganar un tercer período como senador. He escuchado en televisión y radio diversas opiniones sobre los escenarios que enfrentará Valentín en las próximas elecciones.
Estoy convencido de que Julio César sigue siendo un candidato potente. Sin embargo, creo que ciertamente en mayo del 2020 será «una prueba de fuego» para él.
Aunque el escenario electoral continúa oscuro y es en los próximos días que «aclararán la aguas», el desprendimiento en el PLD es un obstáculo para cualquier candidato a senador por ese partido, sea Valentín o sea José Rafael Vargas en Espaillat.
Todavía es prematuro para vislumbrar el impacto que tendría la candidatura a senador del ingeniero Eduardo Estrella y si finalmente será apoyado por el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) y por la Fuerza del Pueblo del ex-presidente Leonel Fernández.
Lo que percibo es que hay un sector de los seguidores del ex-presidente Fernández que en ningún escenario apoyará al senador Valentín y sin importar que sea minoritario, son votos que «estuvieron ayer y hoy no están».
Julio César tiene la ventaja de que conoce «al dedillo» la realidad electoral de Santiago y una de las cosas que siempre destaco de él es que respeta las opiniones de los demás, es plural y tolerante.
No tengo dudas de que él conoce detalladamente cual es el escenario electoral que tiene «en sus manos» actualmente. Y como político talentoso y experimentado, manejará con inteligencia el desafío que tiene para mayo del 2020.







