Por: Juan Bonilla
En un café que visito un señor se acercó a la mesa que ocupaba y sin saludar, me disparó «un misil» que me dejó «en el aire»: «el hijo de Aguilera es muy joven todavía para ser senador de Santiago».
Se refería, por supuesto, al diputado del Partido Revolucionario Moderno (PRM) por la Circunscripción Uno, Leonardo Aguilera Quijano, hijo del economista, consultor político y funcionario del actual gobierno, doctor Leonardo Aguilera.
El comentario del caballero estaba relacionado con un «breve» artículo que publiqué hace unos días en el Centinela Digital en el que refería que el joven Aguilera Quijano hacía contactos en su partido para aspirar a candidato a senador.
Horas después reflexioné sobre la reacción del señor en el café: Si hay una edad establecida legalmente para una persona poder ser candidato a diputado o a senador, no hay razones para hablar de «muy joven» para esas posiciones.
A los jóvenes de los partidos hay que motivarlos a que participen, que se formen política y profesionalmente y que siempre tengan como norte servir a los demás.







