El PLD y sus candidatos municipales reaparecieron en las calles de Santiago y faltando 72 horas para las elecciones, tienen el reto de recuperar la motivación y elevar los ánimos de sus dirigentes y militantes.
A la defensiva por las protestas y el disgusto en amplios sectores de la población, el PLD y sus candidatos municipales se replegaron y dejaron las calles a sus opositores.
Debieron volver a las calles el domingo pero las intensas lluvias “dañó la fiesta” y fue este miércoles, faltando 72 horas para las votaciones, que pudieron nuevamente exhibir sus músculos.
Gonzalo Castillo, candidato presidencial; Abel Martínez, candidato a alcalde y Julio César Valentín, candidato a senador, encabezaron la marcha-caravana de cierre de campaña del partido morado y sus aliados.
El oficialista Partido de la Liberación Dominicana necesitaba volver a las calles de Santiago y lo hizo en un ambiente más propicio porque la presión en su contra aparenta haber disminuido significativamente.
A diferencia de hace dos semanas, la oposición ha cedido en su presión y hasta en la promoción y participación en protestas en las calles en contra del gobierno y del PLD.
Ese repliegue de la oposición le cae “como anillo al dedo” al PLD, el cual trata por todos los medios de recuperar las ventajas electoral que exhibía antes de las suspendidas votaciones del 16 de febrero.
No hay dudas de que el gran afectado con las fallidas elecciones del 16 de febrero es el PLD, el cual ha atravesado momentos verdaderamente difíciles en los días posteriores a ese fracaso.
Sin embargo, se han conjugado una serie de factores, principalmente el cese de las protestas y el diálogo con el opositor PRD, que han calmado el escenario político y eso ha favorecido al PLD.
La marcha-caravana que acaba de realizarse en Santiago puede contribuir a recuperar la motivación, elevar los ánimos y el optimismo, elementos esenciales para librar una batalla electoral y poder salir airoso.







