Hace meses que no tengo acceso a encuestas confiables realizas en la plaza política de Santiago.
Escucho hablar, eso sí, a políticos y comunicadores que dicen conocer resultados de trabajos de investigación recientes.
No los he visto, nadie me los ha enseñado y por eso, bajo ninguna circunstancia puedo darle validez a esos supuestos datos.
En estos días he participado en muchos diálogos privados en los que se debate la realidad político-electoral de Santiago.
Se conversa sobre cómo están la valoración y la simpatía electoral del alcalde Ulises Rodríguez y del senador Daniel Rivera.
Además, de la situación del PRM y del gobierno y de los dos principales partidos de oposición, Fuerza del Pueblo (FP) y PLD.
Me han informado que los expresidentes Leonel Fernández e Hipólito Mejía realizan encuestas frecuentes por municipios y provincias.
Lo mismo el gobierno y el PRM. Es posible que muchos políticos y comunicadores de Santiago tengan acceso a esos números y porcentajes.
En mi caso, admito con absoluta sinceridad que no hablo ni escribo sobre resultados de encuestas porque no los tengo.
Los que dicen tener esos datos tampoco los muestran públicamente y ahí empiezo a dudar de su credibilidad.
Por eso, hasta que no me las enseñen o entreguen, creo son encuestas de oídos.









