ENELITERATURA CON ENEGILDO PEÑA
Primera parte
El gran poeta José Enrique García (1948-). Este mes estaremos hablando de los poetas más trascendentes de Santiago de los Caballeros, desde la década de los años 70, en razón de que el 21 de octubre se conmemora el Día Nacional del Poeta, en honor a la poetisa de la patria Salomé Ureña de Henríquez, quien nació ese día del año 1850-1897. El poeta, escritor y filólogo José Enrique García. La poesía contemporánea de Santiago. Antología: 1977-2005, Enegildo Peña. Cada semana publicaremos a un poeta de Santiago.
3.1 JOSÉ ENRIQUE GARCÍA
3.2 Santiago, 1946. Es Doctor en Filología, poeta, narrador y crítico literario. Obras publicadas: Meditación alrededor de una sospecha (1977), El fabulador (Premio Sobney-1980), Ritual del tiempo y los espacios (1982), En camino y en la casa (1985), Cuando la miraba pasar (1987), El fabulador y otros poemas (1989), Huellas de la memoria (1993), Contando lo que pasa (1987), Escribir: ejerciciosortográficos y prácticas de redacción (1994), Lengua Española (1997), Recodo (Premio Nacional de Poesía 1999), Una vez un hombre (Premio Nacional de Novela 2001), y Un Pueblo llamado Pan y Otros Cuentos Infantiles (Premio Nacional de Cuento Infantiles, 2001).
José Enrique García fue editor del desaparecido suplemento cultural Isla Abierta, del periódico Hoy. En la actualidad es director de la Editora Nacional, una dependencia de la Ministerio de Cultura.
MEDITACIONES ALREDEDOR DE UNA SOSPECHA, 1977
Repetición
El día termina envejeciendo
y enterrándose, sin dejar nada
como todos.
Y nosotros, habitantes de ese mismo día
lo recibimos en el mismo sitio,
con el mismo traje
y el saludo hecho de antemano.
Tiendo a lo lejos la mirada
busco,
más bien rebusco en derredor,
medito excusas para obviar el día,
trato de volcar la luz sobre la espera,
nada.
El día está como el primero.
Veinte y cuatro horas que levanto
mi brazo y mi palabra
y sólo este poema que termino
recuerdo y reconozco.
El otro
No lejos de mí, en mi persona,
sin escándalo, está naciendo un hombre.
Aquí mismo, en mis testarudos huesos
echa raíces este hombre,
y con la sangre de mi propio barro
se levanta.
Después, lejos de mi,
tomo el cuerpo que alimenté temprano;
se pone mi camisa,
sin permiso toma mis pantalones
y sin permiso también
abre aquella ventana para verse vestido.
Acaba por ponerse mis compañeros zapatos
y echar a andar conmigo y mis vestidos.
Ya muy lejos de mí, oigo cuando se aleja
alegre, muy alegre de saberse nacido…
Espero que se quede con todos mis cansancios.
Uno
Pasa un hombre,
me lleva dos pasos de camino.
Uno viene detrás perdiendo igual distancia.
No sé a cual hablarle,
distantes están de mí
que ya veo inútiles mis voces.
Me detengo,
dejo que me dé alcance el rezagado,
espero que me lleve espacio.
Es tan difícil forzar la compañía
en esta ciudad de tantos espacios ocupados;
que decido volver hecho pedazos
al centro de mi origen.
Teorema
En el silencio
hay un espacio
que no lo ocupa nada.
En el espacio
está la nada como un huésped
perpetuo de la casa.
Y más allá
de la nada y del espacio
nosotros
hacemos el espacio y la nada.
EL
FABULADOR. /Fragmento/. (Premio Soboney 1980)
“Yo soy el fabulador
el tejedor de dichas y desdichas
Vienen hasta mí las palabras que se dijeron
y las que no se han dicho todavía.
Soy en mí y en los otros
reúno en mis ojos los tiempos
y en mi voz las canciones que se cantaron en los trabajos
reúno las ciudades los hombres los caminos
Fabulador me hice me hicieron
nadie quiso tomar este trabajo
o no tuvieron tiempo para hacerlo
me lo echaron a los pies a los hombros
alguien tenía que ser dijo la multitud
uno bastaba y ése era yo de cuerpo entero
La exigencia era simple
ser hombre de sueño
soñar aun despierto era lo necesario
y culpa no la tengo
soñar fue mi trabajo desde niño
y viene de pronto poseyendo un oficio
soñar por mí y por los otros
construir sueños en medio de la noche
a pleno sol en el canto del alba en todos los crepúsculos
en cada instante soñar, soñar, soñar (…)”.
“(…) Avanzo inevitablemente. La distancia se acorta, con cada paso crezco, asciendo en sangre, en esqueleto. Atrás queda el tiempo de ignorarse, la urgencia de vivir se enraiza en la conciencia. De la canción blanda sólo quedan arduos sonidos de vocales
y consonantes y gráficos que hilvanan pensamientos que hay que atrapar desde temprano –así lo exigen el reto que espera adelante-. Paso a paso desciendo al escenario de la pura vida (…)”.
“ (…) Mi trabajo es soñar simplemente soñar
Apenas la estatura en mi cuerpo
ya conocía de mi oficio
La espera fue tan solo un ejercicio de la carne
de la imaginación
y de la muerte
de aquel que hacía mi trabajo
Yo conocí temprano mi destino
sólo tenía que descender al centro de la tierra
y al corazón del hombre (…)”.
“(…) Mi voz está vieja
mi corazón está viejo
todo lo que es átomo en mí está viejo
mas hay en estos miembros ya deshechos
una alma pura como la del aquel niño de la canción de
agua
viento
hierba (…)”.
“(…) Muchos quisieron comprarme
hasta mi casa llegaron los mercaderes
y tocaron con sus puños la madera
me tiraron monedas brillantes a los pies
quisieron amaestrarme hacer de mi voluntad
su voluntad
Pero he ahí la equivocación de aquellos
sólo yo puedo hacer de mí sólo yo (…)”
“(…) Todo falso perfecto engaño
nada se puede testimoniar sino el vacío
el infinito vacío que hicimos perpetuo
en los actos que engendramos en nuestros propios
músculos y palabras
y en la hora en el instante en el siglo
en procura del verdadero mundo que soñamos”









