El senador por Santiago, Julio César Valentín, es un líder talentoso, carismático, intenso y un incansable trabajador político. Veintidós años en el Congreso Nacional resumen una envidiable y exitosa carrera pública.
Sin embargo, la gran debilidad política del dinámico miembro del Comité Política del PLD, sigue siendo el desenfoque, la desorganización y la falta de un articulado equipo para grandes competencias.
El senador Valentín se acostumbró a que “todos los peledeistas son del él y él es de todos los peledeistas”. ¿Quiénes hoy día forman parte de su equipo político?.
Por primera vez en su exitosa carrera política, Julio César va a una contienda con competencia. Como líder casi absoluto de la Circunscripción Dos, las tres veces que fue diputado “comió con sus damas” y casi ni campaña electoral tuvo que hacer.
Las dos ocasiones en que ha sido candidato a diputado, 2010 y 2016, no tuvo ni siquiera que pasar “por el escrutinio interno” y a la hora del voto popular, Santiago le ha sonreído de buena manera.
Sin embargo, cuando todo parecía indicar que otra vez transitaría internamente sin competencia, surgió inesperadamente la diputada Altagracia González, una bien valorada dirigente de la Circunscripción Uno,
¿Es realmente la diputada González una competencia para el senador Valentín?. El asunto no está muy claro todavia, pero los seguidores del ex-presidente Leonel Fernández se articulan en torno a ella con el paso de los días.
Usted dirá, y tendría razón, que la diputada González no está “al nivel” para competir con Julio César. Sin embargo, ¿no son de peligro los que empiezan a articularse en torno a ella?.
Otro asunto: es totalmente cierto que los leonelistas son minoría dirigencial en el PLD. Si, ¿pero si Abel, Demóstenes y los demás “asumen” a la diputada González seguiria en minoria para no tomarla en cuenta?.
En principio, muchos asumieron la pre-candidatura a senadora de Santiago de la diputada González como algo insignificante, con risas, como una chercha y un relajo político.
También se llegó a acusar a los seguidores del ex-presidente Fernàndez de “sacrificarla” porque ella repetia seguro como diputada de la Circunscripción Uno, debido a su incuestionable buena simpatía.
Sin embargo, en la medida en que pasan los días “el asunto” de Altagracia González parece “tomar seriedad” y sus movimientos “amarrando” a los leonelistas de la provincia son cada vez más intensos.
Desde lejos del PLD se observa como un absurdo pensar que la diputada González puede competir “de tú a tú” con el talento, el carisma y la experiencia política del senador Julio César Valentín.







