Percibo un fuerte recogimiento mediático del alcalde de Santiago, Ulises Rodríguez, en las últimas semanas.
Ha bajado significativamente la intensidad de su presencia en los medios de comunicación.
Creo que la discreción que observo le cae muy bien a Ulises, quien desde su inicio fue muy agresivo mediáticamente.
Ha manejado en silencio hasta su decisión política de apoyar al presidenciable David Collado en su PRM.
La difusión de las actividades de la Alcaldía sigue bien dinámica, pero la presencia del alcalde ha disminuido fuertemente.
Ulises siempre ha sido un político abierto y que ha cultivado muy buenas relaciones con periodistas y comunicadores.
Sin embargo, en el cargo está obligado a manejar con prudencia e inteligencia su presencia mediática.
Desde mi punto de vista, Rodríguez es uno de los políticos que más le encanta estar frecuentemente en los medios.
Si él y sus asesores han decidido administrar mejor su presencia pública, es correcto políticamente.
Estoy convencido de que Ulises será nuevamente candidato a alcalde de Santiago por el PRM en el 2028.
Los excesos mediáticos hay que controlarlos para evitar que la figura se desgaste.










