Por: Juan Bonilla
Con un nivel de irresponsabilidad pasmoso, el liderazgo político se ha encargado en apenas unos años de triturar el territorio de Santiago. Y, alarmante, aún no se detiene en su afán divisionista.
Han hecho añicos con el espacio del municipio y la provincia. En su ataque despiadado, el liderazgo político ni escucha ni razona cuando se advierten los efectos negativos de su indetenible división del territorio de Santiago.
Sin importar supuestas diferencias partidarias, se unifican con una asombrosa facilidad. Ahora andan el ex presidente Hipólito Mejía y el diputado y miembro del Comité Político del PLD, Víctor Suárez, unidos de las manos.
El Suárez que se opuso radicalmente a que Cienfuegos fuera municipio porque «no se podía seguir dividiendo a Santiago», ahora anda unido a Hipólito para que el sector Gurabo sea municipio. Insólito.
Si logran su propósito, el municipio de Santiago será más pequeño que Jánico. Una verdadera lástima.







