Las denominadas marchas-caravanas y los grandes mítines de «cierre de campaña» están absolutamente desfasados como herramientas proselitistas para incidir en la población votante y «llegar» a la mayor cantidad de electores.
Aún así, hay dirigentes en los partidos políticos que insisten en la realización de «marchas-caravanas» como uno de los aspectos esenciales de campaña electoral. En realidad, ya ni los militantes y simpatizantes se interesan por asistir.
Lo extraño es que cada día se observa que los partidos y candidatos se alejan más de los medios de comunicación como herramienta que permite llegar a la mayor cantidad de votantes con el menor esfuerzo.
Antes de las fallidas elecciones municipales del 16 de febrero pasado, los partidos Revolucionario Moderno (PRM) y Revolucionario Dominicano (PRD) fueron los únicos que «prensaron» en la televisión para poner punto final a la campaña electoral.
El candidato a alcalde Ulises Rodríguez y el PRM utilizaron durante varias horas nocturnas el canal Teleunión y Gilberto Serulle y el PRD a Megavisión, ambas plantas televisoras propiedad de Anthony Marte.
El PRM dividió en dos su producción televisiva de cierre de campaña en Teleunión y una parte fue un panel conducido por los periodistas Esteban Rosario y Nelson Peralta que se encargó de hacer duras críticas a la administración de Abel Martínez.
El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en Santiago, en cambio, insiste en la realización de marchas-caravanas para cerrar su campaña electoral municipal y aunque se duda que se realice por las lluvias, tiene una convocada para mañana miércoles.
La marcha-caravana del PLD debió realizarse el domingo y se suspendió por las intensas lluvias. El coordinador de campaña, Fernando Rosa, ratificó que se hará mañana miércoles encabezada por el candidato Gonzalo Castillo y el candidato a alcalde Abel Martínez.
Es decir, el PLD insiste en ese método de campaña electoral para llegar a la mayor cantidad de votantes e incidir en la población para que incline su apoyo hacia los candidatos de esa organización.
La interrogante es: ¿impacta una marcha-caravana por calles céntricas de la ciudad a los votantes de los diez municipios y 16 distritos municipales que tiene la provincia de Santiago?.
Hoy día la impresión es que una entrevista del alcalde de Santiago, Abel Martínez, en un popular programa de televisión «llega y puede incidir más» en los votantes que una caminata de militantes y simpatizantes por las calles de 5 o 6 barrios del municipio.
Una creativa e inteligente producción de televisión, dirigida a públicos específicos, con colores y conductores hábilmente seleccionados, tendría un impacto positivo a favor de los candidatos de un partido, en ese caso del PLD, que una marcha-caravana.
¿Cuándo se podrá entender que los grandes mítines y las largas marchas-caravanas son cosas del pasado?.







