Las protestas caen «como anillo al dedo» a los partidos de oposición y sus candidatos municipales, los cuales necesitan «ganar tiempo» para poder competir en las elecciones del 15 de marzo porque tienen serios «apuros económicos».
La oposición política está en una difícil encrucijada porque nadie, ni siquiera los candidatos del partido de gobierno, estaba preparado para la suspensión de las elecciones del domingo 16 de este mes.
Son dirigentes y candidatos de los propios partidos de oposición los que han declararon que se encuentran en una situación de desventaja para competir con posibilidad de éxito en las elecciones programadas para el 15 de marzo.
El factor esencial es que, alegan, no tienen dinero para seguir en la competencia electoral y que se encuentran «ahogados» económicamente, con deudas y sin capacidad para conseguir nuevos aportes.
Además, la Junta Central Electoral (JCE) escogió el 15 de marzo para las elecciones, casi un mes de campaña electoral adicional. Y como el dinero «se acabó» en la logística del sábado 15 de este mes, hay una situación «de emergencia» en este momento.
La incertidumbre y el medio de los candidatos municipales de la oposición es porque supuestamente sus adversarios del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) están en el poder y eso les da ventajas en la competencia electoral.
¿Qué hacer en un escenario de desventaja para poder competir con posibilidades de éxito en las elecciones del 15 de marzo?. Lo primero sería «ganar tiempo» y tratar de neutralizar que los candidatos del PLD «se lancen a las calles» de nuevo en estos días.
En un escenario así, las protestas que se llevan a cabo en diferentes puntos del país se convierten en las mejores aliadas de los partidos y candidatos municipales de la oposición. En realidad, es campaña electoral en contra de los candidatos del partido de gobierno.
La oposición está «ganando tiempo» con esas protestas, reduce los gastos en los días de campaña electoral y con «la presión en las calles» al gobierno y al PLD, mantiene la motivación de sus militantes y simpatizantes.
Lo que se percibe en estas horas es que los partidos de oposición tienen al PLD a la defensiva con las protestas en las calles, neutralizado en torno al reinicio de la campaña electoral municipal y perdiendo una batalla que es esencial: la mediática.
El temor es que si esas protestas se prolongan demasiado, entonces «se les vayan de las manos» a la oposición que está haciendo campaña electoral con ellas.







