Varios miles de migrantes de Honduras, El Salvador y Guatemala que se dirigen a EE.UU. rompieron este viernes la valla fronteriza entre Guatemala y México y empezaron a cruzar al otro lado.
México ha abierto su frontera a mujeres y niños de la caravana de migrantes procedentes de países centroamericanos que se dirigen a EE.UU. El embajador de México en Guatemala, Luis Manuel López, ha comentado a AFP que estas personas serán registradas por los servicios migratorios y trasladadas a un albergue en la ciudad de Tapalucha, situada a unos 40 kilómetros de Ciudad Hidalgo.
Se desconoce el número exacto de migrantes a los que las autoridades mexicanas han dejado entrar. El periódico Capital México detalla que a las 11:45 hora local se autorizó el ingreso de aproximadamente 30 personas con niños bajo la supervisión del Instituto Nacional de Migración (INM) y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
Varios miles de migrantes de Honduras, El Salvador y Guatemala con destino a EE.UU. rompieron este viernes la valla fronteriza y empezaron a cruzar la frontera (algunos por un río) entre Guatemala y México, pese a las amenazas de represalia lanzadas por el presidente Donald Trump.
Trump acusó a los Gobiernos de los países centroamericanos de permitir el flujo de tantos migrantes sin control alguno y aseveró ante el Gobierno mexicano que si no toma medidas para detener la caravana, enviará a militares para sellar la frontera entre EE.UU. y México.
«México no permitirá el ingreso de migrantes de manera irregular y mucho menos violenta»
Este viernes el presidente de México, Enrique Peña Nieto, ha declarado que su país está abierto para cualquier persona siempre y cuando cuente con los documentos necesarios, como una visa mexicana y documentos de viaje, o solicite el reconocimiento como refugiado de manera individual para que la migración de quienes buscan mejores condiciones de vida se efectúe de manera «segura, regular y ordenada«.
Peña Nieto lamentó que en el paso fronterizo entre Ciudad Hidalgo (Chiapas, México) y Tecún Umán (Guatemala) se creó «una situación inédita» por un gran número de migrantes que intentaron entrar en México de manera ilegal e incluso agredieron y lastimaron a varios policías «que en estricta observancia de protocolos de Derechos Humanos se encuentran desarmados».
«Como cualquier país soberano, México no permite ni permitirá el ingreso a su territorio de manera irregular y mucho menos de forma violenta», aseveró el mandatario.









