Moca, provincia Espaillat.- El cambio climático ya plantea decisiones que tocan de cerca la agricultura, el agua, la producción y la seguridad de las comunidades. Con esa realidad como punto de partida, el Consejo del Plan Estratégico de Desarrollo de la Provincia Espaillat, Inc. (PEDEPE) celebró el Congreso Ambiental “Espaillat Resiliente”, el jueves 17 de septiembre, en el Hotel Green Palace de Moca.
La jornada reunió a especialistas, autoridades, representantes de instituciones públicas y gobiernos locales, empresarios, productores, cooperativistas, organizaciones sociales y otros actores de la provincia. El propósito fue analizar problemas que ya tienen efectos sobre el territorio y discutir qué decisiones pueden contribuir a reducir riesgos y preparar mejor a Espaillat para los próximos años.
El Congreso abordó dos asuntos estrechamente relacionados con el desarrollo provincial: por un lado, los efectos del cambio climático sobre la agricultura y el territorio; por otro, la disponibilidad y gestión del agua. Las exposiciones fueron complementadas con un panel en el que se discutió cómo llevar estos temas a las decisiones públicas y a la planificación.
El Dr. Max Puig, vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono, presentó la conferencia “Cambio climático, agricultura y desarrollo territorial: desafíos para una Espaillat resiliente”.
Puig examinó los efectos que las variaciones del clima pueden tener sobre la agricultura y el desarrollo de los territorios, un tema especialmente cercano a Espaillat por el peso que mantiene la actividad agropecuaria en la provincia.
Su intervención colocó la adaptación al cambio climático como un asunto que debe ser considerado al planificar el uso del territorio, las actividades productivas y el aprovechamiento de los recursos naturales.
La seguridad hídrica ocupó otro momento central de la jornada con la presentación “Río Yaque del Norte en cifras: desafíos para la seguridad hídrica y la resiliencia territorial”, a cargo del Ing. Julio César Castillo Acevedo, especialista sectorial del Ministerio de la Presidencia, y el Arq. José Gabriel Monestina Recio, técnico socioeconómico del Gabinete del Sector Agua del Ministerio de la Presidencia.
Los expositores presentaron datos que muestran la dimensión del sistema hídrico analizado: aproximadamente 7,789 kilómetros cuadrados de superficie, equivalentes al 16.6 % del territorio nacional, una población de 1,834,989 habitantes y una precipitación media de alrededor de 1,200 milímetros.
Las cifras sirvieron de base para abordar un asunto práctico: conocer cuánta agua existe, dónde se encuentra, qué demanda enfrenta y cuáles son las condiciones del territorio es fundamental para planificar su aprovechamiento y tomar decisiones con información técnica.
La presentación también llevó la discusión hacia la seguridad hídrica como un componente del desarrollo. El agua no solo responde a una necesidad de consumo humano; también interviene en la producción, la agricultura, el saneamiento, la actividad económica y las posibilidades de crecimiento de las comunidades.
En horas de la tarde se desarrolló el panel “Espaillat Resiliente: del conocimiento a la acción”, con la participación de Veruska Lantigua Velázquez, del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales; Endry González, viceministro de Políticas Públicas del Ministerio de la Juventud; el Ing. Julio César Castillo Acevedo y el Arq. José Gabriel Monestina Recio.
La moderación estuvo a cargo de Santiago Álvarez, director ejecutivo del PEDEPE, e Idelkys Félix.
El intercambio permitió llevar los temas tratados durante las conferencias a preguntas directamente relacionadas con Espaillat: cómo prepararse ante los riesgos, qué papel corresponde a las instituciones y gobiernos locales, cómo involucrar a las comunidades y de qué manera incorporar las condiciones ambientales a las decisiones sobre el territorio.
La participación de representantes de diferentes sectores también permitió mirar estos problemas desde perspectivas distintas. Gobierno, municipios, sector productivo, organizaciones y ciudadanía tienen responsabilidades diferentes, pero muchas de las respuestas requieren coordinación entre ellos.
La realización del Congreso formó parte de la agenda conmemorativa del XX aniversario del PEDEPE, institución creada para impulsar la planificación y promover la participación de los distintos sectores en la definición de prioridades para el desarrollo de la provincia Espaillat.
La apertura contó con la participación de Patricia Muñoz, presidenta del Consejo Directivo del PEDEPE y gobernadora de la provincia Espaillat; Miguel Guarocuya Cabral alcalde del municipio de Moca; Reynaldo Méndez, vicepresidente del Consejo Directivo, y el Lic. Santiago Álvarez, director ejecutivo.
Durante la jornada quedó planteada la necesidad de que los temas ambientales sean considerados junto con las prioridades económicas y sociales de la provincia, especialmente cuando se toman decisiones que tendrán efectos durante los próximos años.
Al finalizar el Congreso, el PEDEPE reconoció al Dr. Max Puig, al Ing. Julio César Castillo Acevedo y al Arq. José Gabriel Monestina Recio por las exposiciones presentadas y los conocimientos compartidos con los participantes.
También recibieron reconocimientos la Cooperativa de Servicios ADEPE (COOPADEPE); COOPCREDI, División de Ahorro y Crédito de la Cooperativa Agropecuaria de Producción, Mercadeo y Servicios Múltiples, Inc.; la Asociación Mocana de Ahorros y Préstamos (ASOMAP); la Cooperativa de Servicios
Múltiples El Mogote, Inc. (COOPMOGOTE), y EcoHeroes, instituciones que respaldaron la realización del Congreso.
Concluido el encuentro, el desafío será conectar parte de lo discutido con los procesos de planificación que impulsa el PEDEPE hacia 2030.
Los datos sobre el agua, las advertencias relacionadas con el cambio climático y las discusiones sobre gestión del riesgo ofrecen elementos que pueden ser considerados al momento de definir proyectos, prioridades y decisiones para el territorio.
“Espaillat Resiliente” dejó una pregunta que seguirá vigente después del Congreso: cómo continuar desarrollando la provincia y, al mismo tiempo, prepararla para las condiciones ambientales y climáticas que marcarán los próximos años.










