Por: Juan Bonilla
El médico Piero Perrone quiere escapar de la grave acusación de violación de un hijo de ocho años con una ofensiva mediática que busca «convencer» a la opinión pública de que es inocente.
Es decir, quiere ganar la batalla legal en los medios de comunicación, no en el tribunal. Su situación es muy delicada y aparenta que es tarde «para ablandar habichuelas».
Primero un grupo de compañeros millonarios accionistas de la clínica donde es uno de los dueños y ahora varios «amigos de su fallecido papá», productores agropecuarios de Licey al Medio, andan en su defensa.
Sin importar el doloroso caso de ese niño, un sector de la prensa (no podía faltar) es «piadosa» con Perrone, pero la Fiscalía y la mamá del menor, médico también y ex esposa, lo tienen virtualmente acorralado.
El dinero que «rueda» y la solidaridad están haciendo su trabajo a favor de Perrone, pero en su escalofriante caso es muy difícil escapar.







