La campaña electoral para las votaciones del 15 de marzo está virtualmente paralizada, la desconfianza «arropa» a candidatos y militantes de partidos políticos y el temor de un nuevo fracaso aumenta con el paso de las horas.
En plazas políticas importantes, como Santiago, el proselitismo de los candidatos es prácticamente nulo y aunque muchos lo atribuyen a falta de recursos económicos, aparenta que el principal obstáculo es la falta de confianza.
Los candidatos a la Alcaldía del municipio cabecera de la provincia de Santiago se limitan en este momento únicamente a mantener presencia mediática y hasta las actividades de los partidos políticos están reducidas a su mínima expresión.
La versión de que la inmensa mayoría de los candidatos municipales no tiene dinero para reiniciar las actividades proselitistas ha sido confirmada en diversas fuentes y algunos se preparan para reiniciar la campaña electoral a partir del próximo lunes.
Un ambiente de incertidumbre, de desconfianza y de dudas en torno a la celebración de las elecciones del próximo 15 de marzo predomina entre los militantes de los diferentes partidos, quienes prácticamente han abandonado los locales de campaña.
Es notoria la ausencia de militantes y candidatos en los locales del Partido Revolucionario Moderno (PRM), en la avenida las Carreras; en el del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), en la avenida Estrella Sadhalá y en el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), en la 27 de Febrero.
A diferencia del bullicio, motivación y entusiasmo en los días previos a las suspendidas votaciones del 16 de este mes de febrero, en los locales de los principales partidos políticos en Santiago se advierte el silencio y la indiferencia.
Los equipos de comunicación de los partidos y los candidatos municipales también lucen paralizados en lo que tiene que ver con solicitudes de entrevistas en los programas de radio y televisión y con el envío de material propagandístico para su difusión.
En corrillos políticos locales se señala que candidatos y partidos están en este momento «ganando tiempo» debido a que «quedaron sin dinero» y que la campaña electoral se reiniciaría a partir del próximo lunes, cuando faltarían 15 días para las votaciones.
Con el panorama sombrío que predomina en torno a las elecciones del 15 de marzo, el temor a que el proceso vuelva a fracasar empieza a apoderarse de amplios sectores de opinión pública, a quienes preocupa el nivel de confrontación que existe actualmente.
En la actualidad todos los sectores y líderes políticos coinciden en la necesidad de que se arribe a un diálogo lo más pronto posible, pero pasan las horas y los días y ni siquiera los mediadores aparecen.
Las protestas en las calles, en cambio, continúan y no hay respuesta al reclamo de que se aclaren las causas que motivaron la suspensión de las votaciones del 16 de este mes.
De igual manera, la incertidumbre y el miedo comienzan a apoderarse de los sectores productivos del país y el esfuerzo de la cúpula empresarial para «salvar» las elecciones del 15 de marzo se encuentra en un limbo en la actualidad.