La alta dirigencia del PRM le cogió miedo a la realización de elecciones internas para elegir a sus autoridades partidarias.
Intentó reemplazar las votaciones de su militancia por consensos y acuerdos, pero las fuertes diferencias abortaron ese propósito.
El presidente de la comisión de consensos, Andrés Bautista, no lo logró ni siquiera en Moca, su ciudad natal y feudo político.
Luego de quedar entrampado, la decisión aprobada es posponer la elección de las autoridades dirigenciales del PRM.
Si viola la ley de partidos políticos y los estatutos del partido, es un asunto con el cual su cúpula dirigencial tendrá que lidiar.
Desde mi punto de vista, la realización de primarias internas era un riesgo muy alto por la difícil coyuntura que atraviesa el PRM y el gobierno.
Mi opinión sigue siendo que lo más atinado era arribar a acuerdos y consensos en todos los niveles dirigenciales.
Aunque no lo digan abiertamente, está claro que ese era el verdadero objetivo de la alta dirigencia pero fracasó.
La posposición por dos años y un año, no es ratificación de las actuales autoridades partidarias.
Eso es intentar acomodar la imposibilidad de realizar las elecciones primarias o de llegar a acuerdos y consensos.
Lo que queda claro otra vez es que una cosa es con guitarra y otra, muy diferente, es con violín.
En el PRM están haciendo ahora lo mismo que se cansaron de criticar a otros.









